.todo mal conmigo: me mandé una solicitud de amistad y no me acepté

.indio remixado

Vos siempre estás enamorado
de lo que te intenta destruir.
Dejás la luz prendida para dormir.


.Creo que encontré un sucedáneo no alcohólico del whisky.
El té de jengibre frío.
Zafé.


.El mundo será radicalmente otro el día que en los ómnibus de larga distancia te pasen una de Herzog.

.reviso fanzines
llego a Buenos Aires Underground, n° 1, junio de 1994.
encuentro entrevista a Destrozeer, banda deathcore cubana.
y, ahí, privada de lecturas durante años, esta joyita:
"¿De qué hablan las letras?
-Primero, nuestras letras son anti-religiosas y muy crudas. Adoraciones a Satán y a las Diosas del Mal y predicamos las doctrinas del Demonio, además de aberraciones sexuales"
Calculo que me voy recuperar de esto hacia finales del 2041.


.Me parece que los choros me marcaron la casa:
todos los meses me llega una factura de fibertel.
 
 
 
 


.Reescribiría un clásico de la literatura
en clave de ansiedad contemporánea
Lo titularía:
Yendo a buscar a Godot
 


.La reunión de consorcio es un soviet que le da Todo el poder a la reja.

.Tengo la consigna para el chauvinismo depresivo:
"La alegría no es sólo brasilera. Es, también, incomprensible".
 
 


.ir de la historia al mito es posible,
ir del mito a la historia es bastante más difícil.


.duda biopolítica

¿Cuánto falta
para que los sentidos
se vuelvan un servicio
y te los corten por falta de pago?


."Cuando no hay futuro, ¿cómo podría haber pecados?"
"Tus sueños de futuro son una lista de compras"
"Es demasiada diversión estar vivo"
Que vuelva Sex Pistols.
 
 
 


.No encuentro objeto más significativo
de este mundo que la cinta de correr:
millones de personas moviéndose sin parar,
presurosas y agitadas,
para estar siempre en el mismo lugar.


.(En lugar de esto
debería haber
un poema buenísimo).

    
.Vuelvo en cole. En torno mío, seis árbitros de fútbol. Hablan de su trabajo. Contra todo pronóstico, no dicen "dirigir", dicen "jugar". Intuyo haber develado la naturaleza humana.

.Estoy en un bar en Recoleta
que es como decir
en el Museo de la Vieja Empastillada.

.Ahora. La autopista distribuye a los alegres y los tristes. Nos banaliza sobre un cielo de concreto.

.Hoy vi como un agente inmobiliario engarzaba con un contrato de alquiler abusivo a una familia. Lo que no vi fue una turba para matarlo.

.Mi principal temor es hablar de un modo tal que sólo yo me entienda
1.
Una persona se levanta a las 6.30 de la mañana.
Se toma un tren a la ciudad de Buenos Aires.
Una vez allí se toma un colectivo al centro.
Son las 8.45 cuando baja a la estación Bolívar del subte.
Recorre los vagones de punta a punta,
entra y sale
entra y sale
entra y sale
entra y sale
entra y sale
entra
Se acerca a cada uno de los pasajeros que encuentra
para preguntarles:
¿tiene algo para ayudarme?
Muy cada tanto sube a la superficie:
come, mea, caga, descansa.
Ocho o nueve horas más tarde
emerge
y se sumerge en un viaje que lo dejará
a 10 horas
de repetir el ciclo.
¿Quién se atreve a decir de esa persona
que no trabaja?

2.
Una buena lápida:
"Vayan ustedes. Yo me quedo".

3.
si más que actores somos nadadores,
bien podríamos hablar de oceanarios sociales.

4.
no hay nada por resolver,
lo único que uno puede hacer en la vida
es buscarse problemas mejores.

5.
Escenas de la belleza cotidiana:

Timbre.
Los pibes de Fibertel. (Mi cerebro larga zerotonina como agua, pensando que se clausura un mes sin red en casa).
Entran. Miran.
Uno va al balcón.
El otro deambula frente a la biblioteca.
Saca todos los libros de Marx y afines que encuentra.
Está leyendo el Manifiesto. Le gusta.
Sigue deambulando, llega a la compu.
Ve la pilita de stickers de Redondos. A quien le importa.
¿Y esto?
Un libro que escribí a tres manos con dos amigos.
Se sienta en el sillón. Me mira. Me dice:
¿Lo tenés?
Sí.
Te lo compro.
Así te sale 50, en librerías es más caro.
Buenísimo. Su compañero taladra, conecta, constata.
Se levanta del sillón. Encara la biblioteca de nuevo.
Como si fuéramos amigos desde la infancia.
¿Quién es Negri?
Le cuento un poco.
Trabajo terminado.
Escribíme a la fan page, contáme qué te pareció.
Obvio, loco, un gusto
Un gusto
Y un abrazo.


6.
Qué ternura la paradoja de exigir que hay que escuchar música nuestra, música que nos identifique, y que por lo general sea hecha con derivaciones de instrumentos fabricados hace 3000 años en Oriente, África, China, Europa.



7.
Acabo de leer que Marx paseaba por los parques de Londres cantando spirituals negros.
Estoy hecho.

8.
Montevideo:
esa ciudad donde siempre parece que el domingo próximo
hay elecciones y gana Frondizi

9.
Pagar un cortado con tarjeta: la pobreza me hace hacer cosas que parecen de rico.

10.
el mundo podría dividirse entre
los que quieren dinero porque no pueden pensar en otra cosa
y los que quieren dinero para poder pensar en otra cosa

11.
El progresismo te hace correr el riesgo de desearle felíz día de la mujer a Margaret Tatcher.


12.
En los noventa los menemistas deberían haber dicho:
Banco, el modelo.

13.
si no podemos parar el de soja,
por lo menos tratemos de parar el monocultivo de pelotudos
y el de hijos de puta

14.
un
#AlquileresCuidados
no estaria nada mal.

15.
Estoy por terminar un artículo y dudo sobre su nombre. Manejo los siguientes:
1.La concha verga de tu madre: el uso del oxímoron en la cultura popular
2.La concha verga de tu madre: apelaciones al transgénero en la violencia verbal cotidiana
3.La concha verga de tu madre: retóricas de lo imposible, poeticas de lo materno

16.
Cuando alguien empieza una frase diciendo "A ver, ..."
la mitad de su argumento ya fue carcomido por la soberbia.

17.
Corrijo en Openoffice y cada vez que me dice "aceptar o rechazar el cambio" se me viene mi vida entera encima.

18.
Una de las fuerzas del racismo está en no ser nunca unívoco:
los mismos que dicen que "los negros no trabajan"
son los que dicen que "trabajan como negros".

19.
Una disciplina es el resultado de alguien tirando una hipótesis fuerte y doscientos años de otros alguienes matizándola.

20.
Hoy hice la gran Neustadt: dormí cuatro horas.
Espero que en un rato no me dé por privatizar algo.

21.
"Más allá del bien y del mal, este parece ser el único país del Universo donde el nombre de un presidente se usa como expresión corriente de alegría"
j.goodman, (a propósito de la expresión ¡Viva Perón!)

22.
La vida es eso que pasa mientras estás ocupado esperando que el ventilador termine su maldito giro y te vuelva a dar.

Todo indica que amamos Breaking Bad



Todo indica que amamos
Breaking Bad.
Nos encantan los superhéroes que no resuelven
crímenes sino que participan de ellos.
Nos encanta ver producir meta azul
y un poco menos
los cuerpos donde circula.
Además, las traiciones parecen irrelevantes
cuando la historia está buenísima.
Todo indica que amamos
una buena historia, cueste lo que cueste.
Una que empieza con un tipo
que no puede pagarse un tratamiento de cáncer
en la más neoliberal de las medicinas del planeta.
Una donde el gordo de la DEA
es, sigue siendo, conciencia moral de una sociedad
prohibicionista y farmacologizada hasta la médula.
Una historia donde el barrio Tablada y el country Kentucky
quedan a 9.000 kms
y no parece que sean una buena historia
(aunque yo sé que las hay).
Mientras carga el capítulo
pienso:
la vida narco está lejos de ser una imagen de felicidad
de otros
es un espejo estallando
algunas de sus esquirlas se incrustan en los lugares más
diversos e ¿inesperados?
Mientras carga el capítulo
fijáte
dónde te pegan.

la pornografía

"La pornografía es el género cinematográfico destinado a demostrar que, en nuestras sociedades y economías actuales, el placer, como otras formas de riqueza, no se dona ni se comparte: se extrae".

J.Goodman

en el principio

antes de ser Dj
Dios iba a escuchar gospel
Remixando lo que ustedes dicen (nueve frases de mi muro)

Hablále al mundo de los extraterrestres o lo haremos nosotros
esta vez voten
Alex de la iglesia está en Rosario. No sé, tenía que decirlo.
Yo perdí una cadenita
miremos
Vio consumirse su quebradiza salud en aquel encierro
Marx leía Spinoza y se dejaba afectar por la alegría. O por la cerveza.
Habría que encontrar un modo de hacer productiva a la gente drogada.
La idea es inundar Facebook con poesía.


A un tipo que estoy viendo justo ahora

 

aunque sea de tela sintética
chino
con mango de plástico
falseado
en el Parque España
ciento cincuenta años después
no hay nada más victoriano
bajo el sol
que pasear con paraguas
bajo el sol

Un apunte sobre el Dakar. Rosario, 2014.

Pasan promotoras de cualquier cosa
(bebidas, lubricantes para autos, aseguradoras, amortiguadores, etc, etc)
Regalando gorras, globos, remeras, llaveros. La gente se desespera por agarrar algo. Les gritan, las agarran de los brazos. Les ruegan.
No importa qué reparten. Importa que sea gratis.

Recuerdo un capitulo de Breaking Bad donde una cajera le dice a Walter: Si es gratis, siempre es bueno. Walter, si mal no recuerdo, no le dice nada al respecto. Yo pensé: tiene un trabajo de mierda, tener algo gratis quiere decir, para ella, tenerlo sin trabajar. Zafar, por un instante, del trabajo de mierda. Del trabajo repetitivo, del trabajo en negro, del trabajo sin sentido, del trabajo riesgoso, del trabajo humillante.

Visto así, me da la sensación que agarrar una gorra de Fric Rot es un gesto de consumidor voraz (si es gratis, es bueno, siempre) pero también rebelde (si es gratis es porque no tuve que trabajar).
Por eso hay que discutir y repensar "la cultura del trabajo",
para que agarrar una gorra de Fric Rot no le importe a nadie.
es insondable 
hasta dónde 
las canciones de amor le han dado 
forma a lo que entendemos por amor
Existencia dudosa



A veces pasa
me pregunto para qué investigar 
la música de unos tipos que vivieron 
a 12.000 km
hace cuarenta años 
hasta que veo a dos pibitos 
en una esquina de Rosario
saludarse con un gesto nacido 
en el Bronx


Galileo estaba equivocado

Estaba por escribir: 

"andar por ahí denunciando la obviedad de que el capitalismo mata tiene la misma utilidad que vivir anunciando el heliocentrismo"

hasta que encontré que uno de cada tres rusos y uno de cada cinco norteamericanos creen que el sol gira alrededor de la tierra.

entonces decidí reformular mi pedido; quedó así:

All we're saying is give Modernity a chance




A la vuelta de mi casa hay un edificio sojero de mediana gama. Algunos quizá lo recuerden porque lo sacudí poéticamente un par de veces, a propósito de universidades privadas y radios de miami online.
En estos días, el edificio ensayó una venganza.
Como se vengan las cosas, indiferentes, silenciosas.
Porque un edificio sojero es, al 8 de diciembre, un edificio abandonado.
Cuento:
de 40 persianas, 7 levantadas. 80% desocupado.
(link mental: los números oficiales generales hablan de un 20% de familias con problemas de déficit habitacional en la ciudad).
Con motivo del extravío de mi felina favorita, hoy salí a pegar unos cartelitos y pegué en el edificio de mediana gama.
Junto al portero eléctrico.
Media hora más tarde lo habían arrancado.
Media hora después de ese arranque, parado en la terraza de un vecino, escuché maullar a Soul. Había dos posibilidades: o estaba en la cochera de ese edificio o en una casa contigua.
Fui hasta la puerta de la cochera y la vi. Le grité. Vino. La acaricie por entre unas barras de madera. Y de las ganas de agarrarla le di una patada (la resignación nunca es total, cualquier acción encierra un sueño) a la puerta.
Fue mi mejor chiste al temblor del inseguro crónico: la puerta se abrió y me llevé a Soul, que estaba ahí desde antes de anoche.
Llegamos a casa, me rasguñó el pecho, tomó agua, comió y volvió a salir por ahí.
Ahora, desde mi ventana, miro ese amontonamiento de ladrillos bastante feo. Se me aparece como una entidad casi volitiva. Pienso:
el boom sojero e inmobiliario prolifera en manifestaciones bizarras y se parece, cada vez más,
a una gata perdida en una cochera en pleno verano.
Budita querido,
hacéme reencarnar 

en una palta.

Un discurso político a la altura de los tiempos


Un discurso político a la altura de los tiempos tiene que incluir dos elementos -que son, a la vez, casi una ética- que han sido históricamente excluidos del aquél: exponer públicamente sus vacilaciones y recurrir no a la chicana sino al humor.

 
j.goodman

la quintita literaria

Leyendo a algunos, me hacen escribir:

El campo no, la quintita literaria, actual, me da mucha lástima. Años atrás, los escritores y escritoras eran insoportables porque se autoafirmaban como la vanguardia de la revolución. Ahora son insoportables porque cultivan unas rebeldías de quinceañera de clase media, y porque llaman a eso escritura para no aceptar que no tienen nada para decir.

Silence is sexy. Sean sexys.

vivir

Vivir es el acto de gastarse todo
en la ruleta
para luego enterarte que, sin apostar,
ganaste en el Blackjack.

Un sello deja marcas


(a propósito de los cien discos del sello Planeta X)


Un sello deja marcas

Planeta X: constelación
con muchos centros de gravedad
de bordes difusos
entre coexistencias:
casas, fiestas, recitales, revistas,
instrumentos, cables, vasos, entradas,
muchas noches profundas y varios atardeceres,
gente en sillones, gente bailando, gente charlando.
Sello.
Un sello deja marcas.
Zona creativa, fundamental, núcleo duro,
de confluencia colectiva,
de experimentación artística, de aprendizajes tecnológicos,
de gestión cooperativa, de visibilidad pública.
Al 30 de mayo de 2013: 99 discos juntos, ajenos a los principios de acumulación
o hacinamiento.
Porque los discos son cosas que no se suman.
De cerca, cada número es cifra de ideas,
luz sobre historias secretas de gente que ha visto melodías,
caminó entre armonías, abrazó ruidos,
four-on-the-floor y polirritmias.
Sintió el sabor agridulce de crear,
se fue a vivir, por mucho tiempo, a una estación de trabajo
de audio digital.
Planeta X discos es un sello -un catálogo-
sorprendentemente extenso. Sus orígenes se hallan enterrados
en una casa del centro de Rosario
en la mitad de la década de los noventa. Desde entonces
se ramificó como una membrana político-sensible,
como plataforma de atracción y diseminación
de maneras autogestivas
festivas,
de vivir las creaciones musicales,
de compartirlas.
La historia de Planeta X discos es la historia
de infinitas maneras de encontrarse para hacer
discos desnudos de estéticas tribales.
No es el gusto lo que decide qué se edita.
Tampoco la amplitud indiscriminada,
¿Cuál es, entonces, el criterio?
Arriesgo:
orbitar alrededor de la íntima relación
que cada uno establece con su propia música
y los afectos y las alianzas productivas
que construyen (a) aquellos que transitan lo musical
como colectivo.
Un énfasis en las experiencias, un criterio ético.
Una é(s)t(é)ica.
31 de mayo de 2013: llegamos al Cien.
Y alguien dice
que el Cien tiene que ser diferente
y otro dice
que el Cien tiene que encontrar
su lugar en el catálogo como si fuera su espíritu.
Entonces el 100
abre las puertas de la fábrica musical,
muestra que siempre hay
sonidos, silencios, imágenes, palabras,
manos, oídos, memorias, visiones de futuro
vibrando en simultáneo,
que siempre hay
personas
imaginando
improvisando
planificando
en construcción.










Si alguien dice

"Si alguien dice: "Todo cambia y tan pronto que no hay tiempo de habituarse, que siempre es necesario adaptarse, agotar ciclos. He aquí la historia...", habría que responder: "Primero, no todo lo que cambia es historia. El verse precisado a adaptar la pequeña tarea, repetir los ciclos, etc., no debe confundirse con las modificaciones, las transformaciones. Observemos bien. Las relaciones sociales, por ejemplo aquellas que llamamos "contractuales", ¿han cambiado?. Por lo contrario, si alguien dice: "Nada se ha movido. Eso que se transparenta es la naturaleza humana, el espíritu humano, su inmovilidad mental y social...", respóndase: "No, ¡pero no! Se anuncia una metamorfosis tal, que los vocablos corrientes "mutación", "cambio" ¡resultan débiles!"

Henri Lefevbre, LA VIOLENCIA Y EL FIN DE LA HISTORIA, 1973.

Cinco minutos de Harlem

Diez negros vestidos en la frontera del disfraz
que se arma en el mix entre un jeque árabe
un eunuco y un guerrero mongol.
Polleras, botas, pecheras.
Azules, negros, rojos, violetas, marrones, dorados.
Y todo Harlem incrustado en sus anteojos negros.
De esos diez negros
uno estaba parado sobre una tarima
con un micrófono conectado a una cajita
que casi no tenía graves y daba a la escena
un tono muy grave.
Éramos unos pocos ahí parados
testigos del tipo
diciendo que todo el mundo en Estados Unidos
hacía algo
menos los negros.
Que los chinos trabajaban
tanto como los hispanos.
Y que los negros no hacían nada
O bueno, sí, dijo, hacían.
Iban a la cárcel. Dijo:
"Les gusta ir a la cárcel tanto como a Bahamas",
en medio de una carcajada nada festiva.
Llamó a la autodisciplina y al trabajo, a la unidad
de los negros como la única forma de sobreponerse
a la pesada carga que les ha echado encima
el hombre blanco.