Un Uno



Harry Potter: supongamos alguien que ha ido leyendo la obra. De pronto, llega Harry Potter, la película. Las películas. Lo que se produce a partir de entonces es impresionante. 100.000.000 de lectores, que hace años acceden a las obras y las elaboran, que han producido 100.000.000 de imágenes diversas a partir del texto, de pronto, en pocos días y meses, homogenizan/homologan sus representaciones a las del film. Es decir, allí donde había 100.000.000 de imágenes, ahora hay 1.
Ello se debe, creo, a que la imagen cinematográfica tiene un valor probatorio paradójico: se va al cine para comprobar si lo imaginado –lo leído- coincide punto por punto con la película (en efecto, tengo amigos coetáneos que me juran que lo que vieron en el “Señor de los anillos” era exactamente lo que habían imaginado...). Se va a deponer la propia imaginación, en función de la imaginación verdadera o real: la que proviene de la pantalla. Y además dicha pantalla tiene un poder arrasador incontestable: una vez que la imagen mediática se ha instalado en nosotros, ya no nos abandona.

11 comentarios:

Bar dijo...

es cierto

pero creo que viene de antes de la pantalla
cuando se creía que el único propósito de la fotografía era archivar trozos de realidad


))

inne dijo...

doy fé.


(soy de los que te juran eso del señor de los anillos)

Bar dijo...

http://www.fotolog.com/liniers_macanudo/8339556

gq dijo...

liniers piensa y hace pensar...

))

envar el kadri dijo...

"una vez que la imagen mediática se ha instalado en nosotros, ya no nos abandona."
como hipotesis provisoria resulta contundente, busca colaboracion.

recapitulando ideas:
.- la imagen mediatica subordina la imaginacion a la memoria. o mejor dicho, lo imaginado a lo recordado.
.- recuerdo un texto, pero no el autor, que hablaba de la imagen fotografica signo, una funcion mimetica, simbolica e indicial. en una primera instancia del desarrollo de la fotografia, la imagen aspiraba a ser una pura representacion de la realidad, su reflejo fiel. con el pasar de los años, hubo estudios que objetaron esta funcion mimetica, encontrando en la imagen connotaciones ideologicas, culturas, politicas, etc. el fotograma cinematografico debe seguir conservando, quizas, ese caracter documental de las primeras epocas de la fotografia. si la pelicula de los hermanos wright (supuestos inventores del cine) sobre una estacion de trenes (non fiction)
hizo caer a un espectador pensando que "se le venia un tren", podemos decir que la pelicula de harry potter (fiction) documenta (determina como verdad) lo imaginado en la lectura del libro harry potter. asi pasamos de 100.000.000 a 1

Anónimo dijo...

tal vez sea barthes en nota sobre la fotografia

OLPC dijo...

compañero envar; los wright inventaron el aeroplano, los lumiére el cine y a barthes lo atropeyó un tren, creo. las pantallas son un gran embudo de sentido pero estamos trabajando para hacerlas tan interactivas como los libros.

gq dijo...

definitivamente la interacción suspende lo que yo sostengo sobre la unidireccionalidad; pero la
"pantalla cinematográfica" no parece posible sin ésta, ¿o lo que viene es un cine interactivo en tiempo real, sin productores, ni espectadores, o, más bien, parafraseando a toffler, con "prospectadores"?
abrazos!

envar el kadri dijo...

olpc,
tiene ud. toda la razon, me confundi de hermanos inventores.
por otro lado, creo que de lo que se trata es la determinacion de la imagen mediatica en el balero de cada uno, mas alla del grado de interactividad que tenga su soporte. En el caso de ser el soporte lo que altera la imagen, a partir de lo que el usuario le ordene, lo unico que puede sentir el usuario es que el es capaz de controlar (hasta cierto punto) la imagen que determinara su registro. pero lejos esta de controlar la capacidad de determinacion de la imagen.

Matiu dijo...

A mí me parece notable cuánto se parece Jim Morrison a Val Kilmer.
Por otra parte, creo que a Barthes lo había pisado una camioneta.
Eso.

Agustín J. Valle dijo...

Ta buenísimo. Acaso el cine incluya, en su proceso productivo, otra interacción, callada: la de investigar honda y minuciosamente las imágenes que los lectores se dan del texto que leen, para en base a eso montar el Uno. En tal caso, la consagración cierra, sin siquiera aportar mucho.