¡...!


En algún momento

(no este sábado de irresponsables)

un viejo o un joven se sienta

con sus cuerdas chinas delante,

entre las piernas.

Tira notas, no hay acordes

no hay escalas, sólo notas detrás de notas.


Alguien registra,


alguien lo sube a Internet.

Alguien,

yo,

lo

descarga.


En este sábado de irresponsables

todas las madres han muerto

y no las lloramos.


El huracán miniatura de tu respiración

en mí oído se hace uno

con el viejo o el joven,

con sus pasiones atonales.

La tarde es un caos sonoro

tamaño pieza

donde te tocó ser la cadencia tibia

ronroneante.

Acostado a tu lado, bailo.

4 comentarios:

bar dijo...

)(



brindo por las tardes john y yoko

Anónimo dijo...

lindas palabras.

Anónimo dijo...

el amor le pone alas hasta un cerdo...

Anónimo dijo...

.: este guliver cada dia mejor